
Barrio Castores
Esta habitación dejó atrás su etapa infantil para transformarse en un ambiente más adolescente, propio y funcional, pensado para acompañar nuevas rutinas, gustos y necesidades sin perder calidez ni identidad.
Nordelta, Buenos Aires, Argentina
2021
Cuando los chicos crecen, también cambian sus necesidades, sus intereses y su forma de habitar el espacio. Este proyecto buscó acompañar ese pasaje, transformando una habitación infantil en un ambiente más adolescente, propio, funcional y representativo.
La pared que antes estaba protagonizada por haditas dio lugar a un nuevo rincón pensado para sus rutinas actuales: un espejo, espacio de guardado y un sector especial para maquillarse, prepararse, compartir momentos y disfrutar de sus rituales cotidianos.
Cada detalle fue pensado para acompañar nuevas historias, charlas con amigas y recuerdos por venir. Pero, sobre todo, para que su dueña pudiera reconocerse en su nuevo espacio, sentirse cómoda, identificada y libre de expresarse.
Ver su felicidad al descubrir la habitación terminada fue, sin dudas, la mejor confirmación de que el espacio había logrado acompañar ese cambio.

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El proceso













